
La energía eólica offshore, es decir, la que se aprovecha del viento en alta mar, se ha convertido en una pieza clave para alcanzar los objetivos de descarbonización a nivel global. Sus ventajas son innegables: una intensidad de viento mucho mayor en comparación con las zonas costeras, menor impacto visual y paisajístico, y la posibilidad de instalar turbinas de mayor tamaño, generando más electricidad. Sin embargo, la instalación y operación de parques eólicos marinos representa un desafío técnico considerable, especialmente en lo que respecta a la fijación de las turbinas. La innovación en los sistemas de flotación es, por tanto, fundamental para que la industria siga creciendo.
El desarrollo de flotadores más sofisticados permite la instalación de turbinas en aguas más profundas, abriendo nuevas posibilidades para el aprovechamiento de los recursos eólicos. Este avance no solo amplía el rango de profundidades donde se pueden instalar parques, sino que también contribuye a reducir el impacto ambiental asociado con la construcción de cimientos en el lecho marino. La evolución de los flotadores es un proceso continuo, impulsado por la necesidad de optimizar la eficiencia y la viabilidad económica de estos proyectos.
1. Flotadores de Bola (Tethered Buoys)
Los flotadores de bola, también conocidos como sistemas “tethered buoys”, son la tecnología más madura y actualmente la más utilizada en proyectos de energía eólica offshore. Su arquitectura básica consiste en una bola hueca, normalmente fabricada de polietileno, que se hunde lentamente gracias a su propio peso. Esta bola está conectada a una cadena o cuerda que, a su vez, está anclada al fondo marino, proporcionando estabilidad al conjunto. La turbina eólica se monta en la parte superior de la bola, permitiendo la rotación de las palas y la generación de electricidad.
La principal ventaja de los flotadores de bola es su relativa simplicidad y su costo menor en comparación con otras opciones. Sin embargo, esta tecnología tiene sus limitaciones. La profundidad máxima a la que se pueden instalar estos flotadores es relativamente baja, generalmente alrededor de 60 metros, debido a las tensiones en la cadena y al riesgo de rotura. Además, el movimiento de la bola puede generar vibraciones que requieren una compensación y mantenimiento constantes.
Las continuas mejoras se centran en el uso de materiales más resistentes y la optimización del diseño de la cadena para minimizar la vibración y maximizar la durabilidad del sistema. Se están explorando nuevos materiales compuestos y geometrías de la bola para aumentar su capacidad de carga y mejorar la estabilidad en condiciones de mar agitado.
2. Flotadores de Cuerda (Neopile)
Los flotadores de cuerda, también conocidos como «Neopile», son una alternativa prometedora a los flotadores de bola, especialmente para aguas más profundas. Esta tecnología utiliza una serie de cuerdas huecas, dispuestas en un patrón helicoidal, para proporcionar flotación. Estas cuerdas se conectan a la turbina eólica, que se encuentra montada en la parte superior del sistema.
A diferencia de los flotadores de bola, los flotadores de cuerda ofrecen una mayor flexibilidad y capacidad de adaptación a las condiciones del mar. Su diseño modular permite ajustar la flotación de forma dinámica, compensando las variaciones en la carga y el movimiento del agua. Esta adaptabilidad es crucial para garantizar la estabilidad y el rendimiento óptimo de la turbina en condiciones de viento variables.
El desarrollo de flotadores de cuerda se encuentra en una fase más temprana que los flotadores de bola, pero se espera que esta tecnología juegue un papel importante en el futuro de la energía eólica offshore, especialmente en aguas profundas que son mucho más atractivas para la generación de energía.
3. Flotadores de Cemento (Concrete)
Los flotadores de cemento representan un enfoque más tradicional para la fijación de turbinas eólicas offshore. Se utilizan bloques de hormigón prefabricados, con una alta densidad y resistencia, para proporcionar flotación. Estos flotadores son anclados al lecho marino mediante pilotes o anclajes, ofreciendo una solución estable y robusta para aguas poco profundas.
Aunque esta tecnología es bien establecida y confiable, presenta algunas desventajas. Su peso elevado implica una mayor dificultad y costo de instalación, y requiere la preparación del lecho marino, lo que puede generar un impacto ambiental significativo. Además, la vida útil de los flotadores de cemento es relativamente corta, requiriendo su reemplazo periódico, lo que implica costos adicionales.
Sin embargo, los flotadores de cemento siguen siendo una opción viable para proyectos en aguas poco profundas, especialmente donde las condiciones del suelo son favorables. Se están investigando nuevas técnicas para reducir el peso y el impacto ambiental de estos flotadores, como el uso de hormigón más ligero y la optimización del diseño de los anclajes.
4. Sistemas Semi-Sustentados

Los sistemas semi-sustentados combinan elementos de los flotadores tradicionales con cimientos de gravedad, utilizando una estructura de hormigón que se hunde parcialmente en el lecho marino. Esta combinación ofrece un equilibrio entre estabilidad y costos, permitiendo la instalación de turbinas en aguas relativamente profundas sin necesidad de grandes estructuras flotantes.
La ventaja principal de los sistemas semi-sustentados es su menor costo de instalación en comparación con los flotadores completamente flotantes, al tiempo que proporciona una mayor estabilidad que los cimientos de gravedad tradicionales. Sin embargo, la profundidad máxima a la que se pueden instalar estos sistemas es limitada, generalmente alrededor de 30 metros.
El futuro de los sistemas semi-sustentados reside en la optimización del diseño de la estructura de gravedad y la exploración de nuevos materiales de construcción que permitan aumentar su resistencia y reducir su peso.
5. Materiales Avanzados y Diseño Modular
La innovación en los flotadores para energía eólica offshore no solo se limita a la elección de la tecnología de flotación, sino que también abarca el uso de materiales avanzados y el diseño modular. El desarrollo de nuevos materiales compuestos, como el polipropileno de alta densidad (HDPE) o el fibra de carbono, permite reducir el peso y aumentar la resistencia de los flotadores, mejorando su eficiencia y durabilidad.
El diseño modular, por su parte, permite adaptar el tamaño y la configuración de los flotadores a las necesidades específicas de cada proyecto. Esta flexibilidad facilita la instalación, el mantenimiento y la reparación de los sistemas, reduciendo los costos operativos y aumentando la vida útil de los parques eólicos.
Además, la impresión 3D (fabricación aditiva) se está explorando como una herramienta para la producción de componentes personalizados para flotadores, permitiendo optimizar el diseño y reducir los tiempos de entrega. La aplicación de estas nuevas tecnologías está transformando la industria eólica offshore, haciéndola más eficiente, sostenible y rentable.
Conclusión
La innovación en los flotadores para turbinas eólicas offshore es un factor crítico para el crecimiento de esta industria. La exploración de diferentes tecnologías de flotación, el uso de materiales avanzados y el diseño modular están abriendo nuevas posibilidades para la instalación de parques eólicos en aguas más profundas y en condiciones más desafiantes.
El desarrollo continuo de estas tecnologías no solo permitirá aumentar la capacidad de generación de energía eólica offshore, sino que también contribuirá a reducir el impacto ambiental de estos proyectos, minimizando la alteración del lecho marino y mejorando la eficiencia de las turbinas. La estratégia para un futuro energético sostenible pasa inevitablemente por la apuesta por fuentes renovables, y la energía eólica offshore, impulsada por la innovación en sus sistemas de fijación, será un actor fundamental en esta transición.