
La energía hidroeléctrica es una de las fuentes renovables más antiguas y consolidadas. Tradicionalmente, se ha basado en la conversión de la energía potencial del agua almacenada en embalses en energía eléctrica. Sin embargo, la creciente demanda de energía limpia y la búsqueda de alternativas a los combustibles fósiles han impulsado la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías. Un campo prometedor en este sentido es la generación de energía a partir de las mareas, una fuente de energía predecible y constante.
Las hidroeléctricas mareomotrices representan una innovación en la generación de energía renovable, aprovechando las diferencias de altura del nivel del mar causadas por las mareas. A diferencia de las centrales hidroeléctricas tradicionales, no dependen de la necesidad de construir grandes embalses ni de alterar significativamente el curso de los ríos. Este enfoque, combinado con el potencial de crecimiento de estas instalaciones, las convierte en una opción atractiva para diversificar el portfolio energético y reducir la dependencia de fuentes no renovables.
Principios Fundamentales del Movimiento de las Mareas
La base de la generación de energía mareomotriz reside en la fuerza de las mareas. Las mareas son causadas principalmente por la atracción gravitatoria de la Luna y, en menor medida, del Sol sobre los océanos. Esta atracción crea una fuerza que eleva y baja el nivel del agua, generando un flujo constante de agua que puede ser aprovechado. La amplitud de las mareas varía significativamente dependiendo de la ubicación geográfica, siendo las zonas costeras con grandes recurrencias las más adecuadas para el desarrollo de estas centrales.
Existen dos tipos principales de tecnologías hidroeléctricas mareomotrices: las centrales mareomotrices de flujo (basadas en la conducción del agua a través de turbinas) y las centrales mareomotrices de presa (que aprovechan la diferencia de altura en un canal o estuario). Ambas utilizan el movimiento del agua para accionar turbinas conectadas a generadores, produciendo así electricidad. La eficiencia de la conversión de la energía mareomotriz en electricidad depende del diseño específico de la planta y de las características del sitio.
La evaluación de la viabilidad de un proyecto de energía mareomotriz requiere un estudio exhaustivo de las mareas, incluyendo su amplitud, frecuencia, dirección y velocidad. Estos datos son cruciales para determinar el tamaño óptimo de la planta, la ubicación ideal y la tecnología más adecuada para su implementación.
Tipos de Centrales Mareomotrices de Flujo
Las centrales mareomotrices de flujo son, por ahora, la tecnología más desarrollada y utilizada. En este tipo de planta, el agua de la marea entra a través de una esclusa y fluye a través de un canal o tubería hacia una turbina. El movimiento del agua impulsa las palas de la turbina, que a su vez acciona un generador para producir electricidad.
Existen diferentes diseños de turbinas utilizadas en estas centrales, incluyendo turbinas Pelton, Francis y Kaplan, adaptadas a las características específicas del flujo de agua. La elección de la turbina depende de la altura de la caída de agua y la velocidad del flujo. También se están investigando turbinas más pequeñas y compactas para instalaciones más pequeñas y descentralizadas.
La ventaja principal de las centrales de flujo es su relativa sencillez y su menor impacto ambiental en comparación con las centrales de presa. Además, son menos vulnerables a eventos climáticos extremos como sequías o inundaciones, lo que las convierte en una fuente de energía confiable y estable.
Tipos de Centrales Mareomotrices de Presa

Las centrales mareomotrices de presa, aunque menos comunes, representan una alternativa interesante en ciertas ubicaciones. Estas plantas constan de un canal o estuario artificial que conecta el mar con una presa construida en el lecho marino o en la costa. La diferencia de altura entre el nivel del mar y el fondo del canal genera un flujo de agua que impulsa las turbinas.
El diseño y la construcción de una central mareomotriz de presa requieren una cuidadosa planificación para minimizar el impacto ambiental y asegurar la estabilidad de la estructura. Se deben considerar factores como la geología del sitio, la erosión costera y la vida marina. La implementación de medidas de protección ambiental es fundamental para el éxito de estos proyectos.
Si bien las centrales de presa pueden generar más energía que las de flujo, su construcción suele ser más compleja y costosa, y su impacto ambiental puede ser mayor. Su viabilidad depende en gran medida de las características geológicas y ambientales del sitio.
Innovaciones Tecnológicas y Futuro de la Energía Mareomotriz
La investigación y el desarrollo en el campo de la energía mareomotriz están dando lugar a innovaciones que mejoran la eficiencia y la viabilidad de estas tecnologías. Se están desarrollando turbinas más compactas, materiales más resistentes a la corrosión y sistemas de control más sofisticados.
Una tendencia importante es el desarrollo de sistemas de energía mareomotriz flotantes, que no requieren la construcción de presas o canales en el lecho marino. Estos sistemas, utilizando flotadores y tuberías flexibles, ofrecen una alternativa más flexible y menos invasiva. La investigación también se centra en la integración de la energía mareomotriz con otras fuentes renovables, como la energía eólica, para crear sistemas energéticos más resilientes y sostenibles.
El futuro de la energía mareomotriz parece prometedor, con un potencial significativo para contribuir a la transición hacia un sistema energético más limpio y descentralizado. A medida que la tecnología avanza y los costos disminuyen, se espera que la energía mareomotriz se convierta en una fuente de energía renovable cada vez más importante a nivel mundial.
Conclusión
La energía mareomotriz se presenta como una valiosa adición al panorama de las fuentes de energía renovables. Su carácter predecible y constante, a diferencia de la energía eólica y solar, ofrece una fuente de energía base fiable, crucial para la estabilidad de las redes eléctricas. Aunque todavía se encuentra en una fase de desarrollo más temprana que otras tecnologías hidroeléctricas tradicionales, los avances tecnológicos y las innovaciones están abriendo nuevas posibilidades para su implementación.
El desarrollo de centrales mareomotrices, tanto de flujo como de presa, requiere un análisis cuidadoso del contexto local, incluyendo las características de las mareas, el impacto ambiental y las consideraciones económicas. Sin embargo, con una planificación adecuada y una inversión estratégica, la energía mareomotriz tiene el potencial de contribuir significativamente a la seguridad energética y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, consolidando su papel en la transición hacia un futuro energético más sostenible y limpio.